| Srs. Representantes
de la Asamblea: Esta comisión de Salud se
dirige a ustedes, con el propósito de hallar una posible
solución, frente a una problemática como es
la del alcohol. Es por ello que al formar parte de esta sociedad,
e integrando esta comisión del foro barrial, nos sentimos
con la responsabilidad de actuar en función del beneficio
y progreso de ella.
Con el transcurso de los años, dicha adicción
se ha ido incrementando, en personas cada vez menores, tomando
mayor magnitud y relevancia en la actualidad, involucrando
y afectando a cada uno de nosotros.
En estos tiempos los adolescentes han sido los principales
consumidores de esta bebida, originándose en su mentalidad
la necesidad constante de consumirla, lo cual ha generado
un exceso en la toma de la misma. Esto no solo se traslada
a individuos particulares, sino que crea un ambiente donde
la mayor parte de los grupos se sumerge en el consumo de alcohol,
tanto en salidas nocturnas como en reuniones de toda índole.
Muchos factores inciden en el consumo. La familia cumple
un rol fundamental, dado que si en ella los jóvenes
observan desde pequeños el consumo de sus mayores,
en un futuro lo tomaran como parte de su vida, así
también como de no prestarles atención y escucha
a los mismos, ellos generan un sentimiento de reproche que
se refleja en sus actos adictivos.
El descontrol y el exceso están pautados en gran
medida desde la publicidad, el producto no es distinguido
ni reconocido por sus cualidades objetivas, sino por toda
una mitología que se le asocia y fomenta a la negación
de la realidad, y a la exaltación de lo sobre humano.
Los televidentes están en contacto con estas constantemente,
por lo cual es muy difícil borrar esta imagen de sus
mentes.
En el siguiente proyecto proponemos la realizacion de diversas
medidas para prevenir y controlar el consumo desmesurado de
alcohol en menores y adultos, basándonos principalmente
en los primeros y todo aquello que pueden realizar los que
los rodean para hacerlos tomar conciencia de las serias consecuencias
que acarrea dicha adicción.
Planteamos la necesidad de compromiso por parte de colegios
e instituciones de nuestro barrio de los cercanos a él,
para que este proyecto se realice correctamente como lo hemos
desarrollado. También el Gobierno de la Ciudad de Buenos
Aires debe tomar conciencia de la importancia de su participación
en el asunto y del rol que debe cumplir en la toma de decisiones
y leyes para la regularización del consumo de alcohol.
El proyecto está dividido en tres fases que constan
en la realización de publicidades, campañas
y centros de ayuda al alcohólico, con terapias y medicamentos
necesarios. Las medidas planteadas alcanzarán a toda
la población de la ciudad y serán gratuitas
para que de esta manera todos puedan acceder a ellas.
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